LA TERAPIA

¿Quiénes somos?

Somos un equipo de psicólogas colegiadas en Reino Unido y centradas en la población hispanohablante residente en Edimburgo. Nuestra consulta se encuentra en el centro de Edimburgo y nuestras tarifas son económicas. También disponemos de terapia por videollamada.
Creemos que muchas personas con problemas psicológicos se sienten más cómodas hablando sobre ellos en su propio idioma y con expertos que también han pasado por el proceso de emigración, por ello atendemos a hispanohablantes que residen en el extranjero.



¿Cómo es la terapia?

En nuestro equipo utilizamos fundamentalmente la terapia Cognitivo-Conductual, con algunos aspectos de terapia sistémica y terapias de tercera generación. A diferencia de algunas de las otras "terapias habladas", la TCC se centra en problemas y dificultades del "aquí y ahora". En lugar de centrarse en las causas del malestar o síntomas en el pasado, busca maneras de mejorar el estado anímico ahora. Esta terapia se basa en entender cómo piensa uno acerca de sí mismo, de otras personas y del mundo que le rodea, y cómo lo que uno hace afecta a sus pensamientos y sentimientos. La TCC te puede ayudar a cambiar la forma de cómo piensas ("cognitivo") y cómo actúas ("conductual") y estos cambios te pueden ayudar a sentirte mejor.



Características

    · Es de corta duración.

    · Las terapias cognitivo-conductuales han sido ampliamente comprobadas científicamente respecto de su eficacia para tratar una variedad de trastornos.

    · Busca lograr un funcionamiento independiente de las personas que acuden a terapia. En ella se enfatiza el aprendizaje, la modificación de conducta, el entrenamiento de habilidades entre sesiones, y tareas para casa, entre otros, todo ello para lograr que el individuo reduzca su malestar en las dificultades actuales y futuras.

    · Se definen objetivos concretos a lograr, siendo acordados entre el terapeuta y la persona que acude a consulta.

    · Pone el énfasis en el cambio. Se facilitan nuevas herramientas, nuevas conductas y cogniciones en las sesiones, y se pide a la persona practicar en casa. Desafía las conductas y los pensamientos que generan malestar. Nunca se cambiará nada que no se quiera cambiar. Se trata de hacer cambios únicamente sobre lo que no nos gusta de nosotros mismos.

    ·  Se centra en la resolución de problemas presentes y su causa, y se proporcionan las herramientas para que el individuo pueda resolver otros problemas en el futuro.

    · Utiliza planes de tratamiento. Generalmente, la terapia utiliza planes específicos de tratamiento para cada problema e individualizados para cada persona en concreto.

    · Tiene una base empírica y trabaja con la participación activa del paciente. Pone énfasis en la cuantificación, y se pueden medir los progresos obtenidos. Desde la primera sesión se administran cuestionarios y plantillas en los que se evalúan los síntomas específicos, en su frecuencia, duración, intensidad y características. Esta medición es repetida periódicamente hasta la sesión final, para tener una idea del cambio obtenido.

    · La relación terapeuta-paciente es de colaboración y el enfoque es didáctico. Paciente y terapeuta se comprometen a trabajar con un objetivo común. La persona que acude al psicólogo tiene por lo tanto un rol activo en el proceso.

  FASES DE LA TERAPIA

La fase de evaluación consiste en que averigüemos toda la información necesaria sobre el problema de la persona que solicita la ayuda. Este estudio acaba cuando se puede explicar al detalle y en términos psicológicos el qué, el cómo y el por qué del problema. Suele durar entre 2 y 3 sesiones. Para ello se utilizan entrevistas y test psicológicos.

La fase de explicación de la hipótesis. Suele durar una sola sesión, consiste en compartir con la persona evaluada toda la información relevante sobre su malestar, las causas, origen y mantenimiento. En nuestro enfoque es crucial que la persona comprenda el problema. En este estadio, se suelen presentar también los objetivos terapéuticos y se proponen las técnicas psicológicas de tratamiento apropiadas para el caso. Se trata también de que la persona evaluada pueda mostrar su conformidad o disconformidad acerca de las hipótesis planteadas y de que adquiera un rol activo en el proceso terapéutico.

La tercera fase, la de terapia es la más activa. El psicólogo utiliza las técnicas propuestas para lograr los objetivos terapéuticos y en cada sesión se dan una serie de tareas para casa para poner en práctica lo aprendido.

La cuarta fase es el seguimiento que suele incluir entre 2 y 4 sesiones cada vez más espaciadas en el tiempo. Esta fase se inicia cuando los objetivos terapéuticos se han cumplido y suele prorrogarse durante seis meses.

Cada sesión tendrá una duración de entre 45 y 60 minutos. En las primeras sesiones, el terapeuta estudiará si este tipo de tratamiento es apropiado y si la persona se siente cómoda con la terapia.

El terapeuta también hará preguntas sobre el pasado. Aunque la TCC se concentra en el aquí y ahora, a veces será necesario hablar sobre el pasado para entender cómo afecta al ahora.

Paciente y terapeuta proponen los objetivos a corto, medio y largo plazo. El paciente siempre decide si está de acuerdo o no en los objetivos terapéuticos y las técnicas empleadas.

  DURACIÓN DE LA TERAPIA

Puede durar entre 6 semanas y 12 meses con una frecuencia semanal y dependiendo del tipo de problema, las variables individuales y la disposición y participación en la terapia; pero cada individuo puede acudir a terapia eligiendo la frecuencia que desee para la consecución de sus objetivos.

¿Qué pasa si los síntomas vuelven?

Siempre existe el riesgo de que la ansiedad o la depresión vuelvan, aunque con las sesiones de mantenimiento y seguimiento, esta probabilidad es baja. Si estas emociones vuelven, las técnicas que has aprendido con la TCC harán más fácil su manejo. Por lo tanto, es importante mantener la práctica de estas técnicas, incluso después de sentirte mejor. Si es necesario, siempre pueden hacerse sesiones de “actualización”.

  TRATAMIENTO

En Psicología en Edimburgo atendemos los siguientes problemas y trastornos, entre otros:

    · Problemas y trastornos de ansiedad: Ansiedad y estrés laboral, trastorno de ansiedad por separación, agorafobia y pánico, trastorno obsesivo-compulsivo, ansiedad generalizada, estrés postraumático, fobia social, fobia específica (ej. entrevistas, volar en avión), hipocondría, entre otros.
    · Depresión, bajo estado de ánimo, distimia y trastorno afectivo estacional.
    · Trastornos sexuales y problemas sexuales.
    · Problemas de pareja y familia.
    · Problemas de alimentación: Bulimia, anorexia y obesidad.
    · Agresividad y control de la ira o impulsos.
    · Trastornos de personalidad.
    · Celos patológicos.
    · Insomnio.
    · Duelo. Superación de muertes y/o rupturas amorosas
    · Traumas y estrés postraumático.
    · Maltrato doméstico y dependencia emocional.
    · Adicciones (drogas, juego)
    · Problemas de organización del tiempo o el dinero o dificultad en la toma de decisiones.
    · Dificultades del aprendizaje, de concentración o dificultad a la hora de estudiar.
    · Esquizofrenia y trastorno bipolar siempre en combinación con medicación.
    · Terapia de pareja.
    · Terapia infantil.

¿Cómo funciona?

La TCC te puede ayudar a entender problemas complejos desglosándolos en partes más pequeñas. Esto ayuda a ver cómo estas partes están conectadas entre sí y cómo te afectan. Estas partes pueden ser una situación, un problema, un hecho o situación difícil. De ella pueden derivarse:

    · Pensamientos
    · Emociones
    · Sensaciones físicas
    · Comportamientos

Cada una de estas áreas puede afectar a las demás. Los pensamientos sobre un problema pueden afectar a cómo te sientes física y emocionalmente. También puede alterar lo que haces al respecto.

Veamos un ejemplo acerca de cómo los pensamientos influyen en nuestras emociones y comportamientos según la forma en que interpretemos las situaciones:

Hay diferentes maneras de reaccionar ante la mayoría de las situaciones, dependiendo de cómo se piensa acerca de ellas:

Has tenido un mal día, estás harto y decides salir de compras. Cuando vas por la calle, un conocido, al parecer, te ignora.

Desadaptativo Favorable
Pensamientos: “Me ha ignorado - no le caigo bien”. “Parece ensimismado - Quizá no me ha visto”.
Sentimientos: Tristeza y rechazo Indiferencia
Reacciones físicas: Retortijones de estómago, poca energía, náuseas. Ninguna - se siente bien.
Comportamientos: Se va a casa y evita a esa persona. Le saluda para asegurarse de que le ha visto.

La misma situación, dependiendo de cómo se piensa en ella, ha dado lugar a dos resultados muy diferentes. La forma de pensar afecta a cómo te sientes y lo que haces.

En los ejemplos de la columna de la izquierda, se ha llegado a una conclusión sin muchas pruebas para ello; y esto importa, porque lleva a una serie de emociones negativas y a un comportamiento que provoca malestar.

Si te vas a casa sintiéndose triste, probablemente le des vueltas a lo que ha ocurrido y te sientas peor. Si saludas a la otra persona, es muy probable que al final te sientas mejor contigo mismo/a. Si no lo haces, no tendrás la oportunidad de corregir cualquier malentendido sobre lo que piensan de ti y probablemente te sientas peor. Tampoco tendrás la oportunidad de comprobar si tu creencia era válida o no.

Puedes incluso crear nuevas situaciones que te hagan sentir peor. Puedes empezar a creer cosas poco realistas (y desagradables) sobre tí mismo/a.

La TCC te puede ayudar a romper este círculo vicioso de pensamientos, sentimientos y comportamientos negativos. La TCC tiene por objeto que llegues a un punto donde puedas hacerlo tú mismo/a de manera independiente y elaborar tus propias maneras de afrontar estos problemas, con herramientas que el terapeuta facilita.